Un año más, la Hostelería y Restauración tienen un papel protagonista en la Feria Nacional del Vino, FENAVIN 2011, que se celebrará en Ciudad Real del 10 al 12 de mayo. En primer lugar, el día 11 se celebrará la entrega de los V premios al Fomento de la Calidad en la Restauración, que bianualmente otorga la 1 y Camareros Españoles (AMYCE).

El premio especial de esta edición será para Josep Roca, del Celler Can Roca, establecimiento que recientemente ha sido reconocido como el segundo mejor restaurante del mundo según la prestigiosa publicación británica ‘Restaurant’. El encargado de sala y sumiller del restaurante muestra una gran gratitud ante este premio. “Para mí supone ser reconocido en casa, desde la mirada corta, de colega a colega, ¿qué hay más bonito que eso?”, afirma con humildad Josep Roca, que recoge el guante de este premio con el compromiso de convertirse en embajador de la AMYCE y a insistir en que “debe haber una simbiosis entre sala y cocina, en este punto la complicidad es fundamental para tener un hueco en este sector”.

Mientras que Arturo Cantoblanco será reconocido dentro de la categoría de Mejor establecimiento hostelero; la editorial Prensa Ibérica, recibirá el premio como Medio de Comunicación; Silken, como Cadena Hotelera; San Sebastián Gastronomika, como feria y la CECC de Barcelona, como 2.

“El sumiller no debe olvidar que forma parte del personal de sala y de que no es enólogo”

El día 12 tendrá lugar la otra actividad que organiza AMYCE. Se trata de una mesa redonda que bajo el título “Escuelas de formación de sumilleres” pretenderá esclarecer cuál es la realidad y el futuro de esta profesión. El periodista agrario José Luis Murcia será el encargado de moderar a representantes de diversos centros docentes como el IFE de Madrid, la Escuela Superior de Hostelería de Artxanda, el Centro Andaluz de Formación Integral de las Industrias del Ocio (CIOMIJAS), el Instituto Nacional de las Cualificaciones (INCUAL) y el 3 de Castilla-La Mancha (IVICAM).

José Luis Murcia considera que lo más importante “es que haya una unificación y una enseñanza reglada en cuanto a la sumillería. Creo que se trata de una profesión necesaria, además el consumo de vino está bajando, por lo cual es fundamental que se promocione, y que se haga bien, desde una voz experta”.

En este punto, 4, director honorífico de AMYCE, considera que en la actualidad hay “sumilleres muy técnicos, que utilizan un lenguaje complicado ante el cual los clientes se aburren. Un sumiller no puede olvidarse que es un profesional de sala, no un enólogo y que lo que la mayoría de los clientes persigue es disfrutar de un vino, no sacralizarlo y estudiarlo”.

Ambos concuerdan en que la gastronomía y el vino, la cocina y la sala, forman un todo, y que un sumiller tiene que conocer la comida, los productos de temporada y ser capaz de sugerir armonías de unos platos con vinos. Además, “los buenos sumilleres, cuanto más formados están, recomiendan vinos de mejor calidad precio. Al fin y al cabo hay que escuchar al cliente y satisfacerle, y, debido al momento económico, cada vez se tiene más en cuenta este factor”, explica como compendio Murcia.